Querido amor desconocido:
Te escribo estas lineas, para contarte todo lo que he vivido, para transmitirte aquellas sensaciones que he sentido, los miedos contra los que he combatido, los días en los que he malvivido por no poder estar contigo, los sueños que he tenido, en los que tú estabas conmigo.
Cómo continuar, cómo explicar las emociones de un mundo irracional, viviendo en una historia irreal sin saber a quien amar, con el miedo de que te puedan engañar.
Voy bailando con mis zapatos de cristal al ritmo de este vals, sueño que eres real, que puedo encontrar.
Y te encuentro, y te vas, te persigo,pero no sé hacia donde vas, la pobre Cenicienta ha perdido sus zapatos de cristal, ha perdido el ritmo de aquel ultimo vals, como una niña pequeña, por el jardín anda perdida, buscando a su príncipe, él que la amo un día.
Y llora desconsolada, caen lágrimas de un hada, que busca a su Peter Pan, él que un día la hizo soñar, trasladándola al Mundo De Nunca Jamás.
Sus labios rojos como el carmín, que derrochan frenesí, blanca como la nieve, muerde la manzana, y en vida muere.
No encuentra razones para despertar su voz dormida, no encuentra sentido a su vida, prefiere estar muerta en vida.
Duerme en una cama de cristal, nadie la puede tocar, salvo que su amor quiera besar.
Y en los mares se vuelve sirena, y las algas esconden sus piernas, y en el fondo del mar, entierra su amar.
Como escalivur Arturo algún día la logro salvar, ella busca un héroe que la pueda conquistar, que su corazón de piedra pueda rescatar.
Sus ojos encerrados en Notredame, verdes esmeraldas, que se pierden en baladas, que apuñalan como dagas, ojos del caballero que no sabe que es amar.
Y la dulce princesa se evade del mundo en su torre de cristal, con su larga cabellera como Rapunzel sueña con su caballero, que algún día llegara.
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